Petróleo en el Golfo versión cifras ridículas

Habéis notado que en los telediarios siempre dan las cifras de la forma más retorcida posible? Por ejemplo el campo de fútbol se ha convertido en una medida oficial de longitud. De forma similar, la piscina olímpica se ha convertido en una medida oficial de volumen.

Entiendo lo que intentan hacer los periodistas: intentan llegar a un público muy amplio y hay algunos números, que por desproporcionados o extraños, simplemente no somos capaz de imaginarnos. Pero creo que abusan un poco del tema.

Hoy he encontrado una historia donde alguien se ha tomado la molestia en calcular los kilómetros que alguien podría recorrer en un ciclomotor con el petróleo vertido en el Golfo de México. La respuesta: podríamos llegar a Urano!


© Imagen de Handshake

De dónde vienen las cifras? 35 millones de galones es el volumen del vertido hasta el 3 de Junio, de acuerdo a The New York Times. A partir de un barril se pueden producir 19,5 galones de gasolina, de acuerdo a la U.S. Energy Information Administration. Un ciclomotor hace unas 100 millas por galón, según Lazy Enviromentalist. Y la distancia de la Tierra a Urano es de unos 1,6 mil millones de millas (Windows to the Universe).

35 millones de galones dividido entre 42 galones que tiene un barril =  833.333 barriles.
833,333 barriles por 19.5 galones de gasolina por barril = 16.250.000 galones de gasolina.
16,250,000 galones por 100 millas por galón = 1.600.000.000 millas.

A raíz de esta noticia, se me ha ido un poco la pinza y me he puesto a calcular esta misma cifra (35 millones de galones) expresada en otras formas más popularmente asimilables. Así sé que esta cantidad equivale a:

488.197,9 campos de fútbol llenos de fans de los Chunguitos

Supongamos un campo de dimensiones 120m x 70m. Tendría una superficie de 8.400m2. Si suponemos que caben unas 3 personas por m2, eso hace unas 25.200 personas en un campo. Tenemos 35 millones de galones de petróleo, que ya hemos visto que nos darían unos 16.250.000 galones de gasolina, que son unos 61.512.940 litros (a razón de 3,78541178 litros por galón). Si cada una de esas personas tienen un zippo y suponemos unos 5ml de gasolina en cada uno [No he sido capaz de encontrar un volumen más exacto 🙁 ], podríamos llenar 12.302.588.020 zippos, lo que hace 488.197,9 campos de fútbol llenos de fans de los chunguitos.

52,92 piscinas olímpicas

Vale, esta es fácil. Pero es casi oficial. 35 millones de galones son unos 132.300.000 litros, que dividido entre los 2.500.000 litros que tiene como mínimo un apiscina olímpica nos da el número mágico.

Con el crudo se podría alumbrar durante 13,38 años a una ciudad de tamaño medio como Zaragoza.

Una de mis favoritas, propuesta por alguien en menéame en plan de coña, pero que me he tomado la molestia de calcular. Hemos dicho que los 35 millones de galones equivaldrían a unos x 16.250.000 galones de gasolina. La gasolina tiene un contenido energético de unos 36.6 kWh por Galón, lo que nos daría unos 594.750.000 kWh. El consumo de energía para alumbrar Zaragoza durante un año es de 44.460.000 kWh, de acuerdo a la web del ayuntamiento. Dividiendo ambos números se obtiene el número de años: 13,38.

A que ahora os hacéis mejor la idea? De nada…

Ciencia, sociedad y modelo de trabajo. Una reflexión.

Me voy a tomar otro respiro del labo (laboratorio). Espero que este sea más corto que el anterior y que en nada esté de nuevo detrás de la poyata, de vuelta a la ciencia. Pero durante este tiempo (tiempo maravilloso y privilegiado, por otra parte, haciendo algo que me encanta), he visto y vivido algunas cosas que han cambiado mi percepción de la ciencia y mis objetivos en ella. Tendré que pensar mucho en mi futuro y quería compartir estas reflexiones.

La ciencia es sacrificada. La ciencia pública me refiero, aquella que llevan a cabo sociedades sin ánimo de lucro o entidades públicas, como por ejemplo universidades. Aquella ciencia en la que el objetivo no es conseguir algo que genere dinero, sino que se entiende que el conocimiento es un bien en sí mismo y que el avance no es monetario sino social. La paga no suele ser muy buena (en ocasiones es directamente ridícula), pero en todo caso es menor a la de la industria privada. Aunque se podría discutir si las empresas privadas hacen «I+D», que creo que hacen más D que I. Cuando hablo de esto con mis colegas, solemos coincidir en una frase: «No estamos en ciencia para hacernos ricos». Creo que eso es lo que mejor lo define. Los biólogos, bioquímicos, físicos, etc que se dedican a la investigación, tienen (tenemos) otro tipo de inquietudes que ponemos por delante del sueldo. Esto no quiere decir que seamos todos unos idealistas, o que seamos mejores personas que los abogados o los ingenieros; simplemente que sacrificamos algo de poder adquisitivo a cambio de sentirnos mejor con lo que hacemos (al final es una decisión personal).

Esta gente, los investigadores, muy frecuentemente trabaja en unas condiciones deplorables, tanto desde el punto de vista económico como desde el punto de vista profesional, y explicaré a continuación a lo que me refiero.

En lo económico, aparte del sueldo que ya he mencionado antes, las condiciones de un labo cualquiera son precarias. Los instrumentos y el mobiliario que hay en la mayoría de los laboratorios en los que he estado, son viejos. Olvidaros de los labos tipo «CSI». Los reactivos y consumibles que se necesitan para hacer experimentos están limitados y se hacen verdaderos milagros en los pequeños labos para que lo que se hace importe. Creo que en general, en España, no hay suficiente dinero para la ciencia. Esos labos que demuestran su inventiva y ambición por el mero hecho de seguir existiendo, serían capaces de taaaaanto con el apoyo adecuado. ¿Y en otros países? Pues aquí en UK hay de todo, pero en general las instituciones tienen muchísimo más dinero para investigación, y este dinero viene también por la vía privada, no solo la pública (como creo que sucede mayoritariamente en España, pero no quiero entrar en eso ahora mismo). Y eso se refleja en la cantidad de centros que están haciendo investigación rompedora.

La precariedad profesional es, en mi opinión, un problema mucho más grave. Aquí se pueden englobar muchísimas cosas. Hay muchos investigadores que no tienen puestos fijos, sino que sus contratos se van sucediendo en función de las becas o financiaciones que encuentran para sus proyectos. También contribuye a esa precariedad la actitud del gobierno y las políticas que gestionan los fondos, que muchas veces se rigen por las palabras de moda en lugar de hacerlo por una estrategia a largo plazo que trascienda siglas o ideas políticas (porque la política no debería interferir en la ciencia, no?). Y vergonzosa es la situación de los que quieren ser científicos cuando salen de la universidad, que la mayoría se acaban yendo fuera. Pero para mi el motivo principal de esa precariedad laboral es el ambiente de trabajo o el modelo de organización de muchos labos.

Muchos laboratorios se rigen por modelos anticuados de trabajo, donde lo que importa es el número de horas que pases en el labo, no lo que estés haciendo durante esas horas. En muchas instituciones se vive según el modelo de empresa «a la americana», pero radicalizado (y caduco), donde pasar 10 horas al día y trabajar fines de semana es la norma y se considera que no llegarás lejos en tu carrera si no lo haces. Donde si un experimento se extiende hasta las 9 de la noche, «es la ciencia» pero si entras a currar un poco mas tarde «no estás demostrando motivación». Es ese modelo que siguen muchas empresas españolas en que se prima al incompetente que necesita esas horas extras para acabar su tarea, pero que castiga a la gente que acaba la misma cantidad de trabajo a las 4 y tiene que esperar hasta una hora razonable para irse, que pasa navegando por tuenti o jugando a la granja de facebook, en vez de irse a casa a estar con sus hijos/parejas/mascotas. Es, desgraciadamente, ese ambiente de trabajo que prima a la gente sin vida, esa misma gente que al no tener nada más que su trabajo, son los que causan estrés, problemas, roces y para los cuales todo es personal.

Y digo que ese modelo de «empresa americana» es caduco porque hasta los propios americanos se han dado cuenta de que lo realmente importante es la productividad, no el número de horas. Y que los mejores empleados son los que están deseando irse a casa, porque esos serán más felices e intentarán hacer su trabajo bien para no tener que quedarse. También suelen ser los que mejor se gestionan el tiempo.

Para mi lo decepcionante del todo es lo que está detrás del escenario. Hay una gran distancia entre la percepción de la ciencia y lo que se ve «desde dentro». Las veces que investigadores publican auténtica bazofia solo por ser los primeros en publicar sobre un tema. La política que hay detrás del tema de las publicaciones y las revisiones es simplemente vergonzoso, rozando la corrupción. He visto a investigadores principales dar revisiones negativas a artículos de grupos rivales, cuando el trabajo era bueno. Les he visto defender ideas sin evidencia científica alguna, solo porque era lo que alguien políticamente cercano había postulado. He visto a jefes rechazar el trabajo de sus propios investigadores, aun respaldado por pruebas, pero que iba en contra de la «postura de la casa». No me esperaba ver estas cosas en el mundo científico.

Creo que todo el modelo de «Peer-review» (o Revisión por pares) por el que se rigen las publicaciones científicas (y el propio método científico) está roto por la necesidad de «medir» de algún modo la productividad de los grupos científicos. Como postuló Goodhart: una vez que mides algo, esa medición pierde información. En este caso, el uso de índices de impacto o relevancia está obsoleto porque el objetivo de la mayoría de los grupos ya no es producir buenos artículos, sino tener un índice de impacto elevado, lo que a su vez les facilitará conseguir fondos para seguir investigando, etc.

Creo que el futuro de la ciencia pasa por compartir abiertamente toda la información que se genera, no sólo la positiva, la conveniente o la que nos abra más puertas. Y creo que internet jugará un papel importante en esa revolución, permitiendo a toda la comunidad científica en su totalidad ser juez de los hallazgos que presentan otros grupos, y no una selecta oligarquía como hasta ahora. Para que eso pase, sin embargo, los gobiernos tienen que dar más dinero para la ciencia y lo tienen que hacer de forma abierta y con cabeza, no con el actual modelo de «concurso de popularidad»; tendríamos que priorizar los proyectos y las colaboraciones a nivel mundial. Cuando se compartan también los fracasos de las investigaciones, se ahorrará muchísimo dinero que se evapora en fracasos repetidos que se mantienen en secreto. Lamentablemente, no veo esta revolución demasiado cerca.

Y por todo lo anterior, yo necesito tomarme un respiro. Necesito descansar y replantearme mi futuro; decidir si quiero formar parte de eso que llamamos ciencia o si me veo con las fuerzas de intentar cambiarlo. Intentaré elegir mi próximo trabajo con el máximo escrutinio, porque sé que ahí fuera debe haber sitios donde se hagan bien las cosas.

Y entretanto, me encantaría oír opiniones de otros, científicos o no. Porque no quiero dejar de creer en la ciencia.

Ilusiones ópticas en la nieve

Este fin de semana he estado esquiando en Suiza y aprovechando la impresionante nevada de 2 metros que nos cayó el viernes, pudimos jugar con la nieve.

Hace algún tiempo ví unas fotos de impresiones hechas en nieve recién caída que hacían un efecto tridimensional surrealista y en mi cerebro se encendió una lucecita y pensé: «Se podrá combinar esto con la ilusión óptica de la cara hueca [wikipedia en inglés]?». Vamos a ver…

La ilusión de la cara hueca es una de mis ilusiones ópticas favoritas. Me parece curioso cómo nuestro cerebro se empeña en ver caras allí donde miremos.

Dadas las limitaciones creo que el vídeo no está mal. Podéis encontrar más información sobre la ilusión de la cara hueca en la página de Grand Ilusions.

Arte y ciencia

Sueños

Esta fotografía es una inmunofluorescencia de piel humana mediante Alexa 647 y DAPI. El resultado es inservible científicamente, pero no por eso deja de ser una imagen preciosa 🙂

Hace para un buen fondo de escritorio, probablemente uno de los más caros que se hayan hecho, jeje. En flickr está la foto original a alta resolución (2560 x 1920) por si os la queréis descargar.

Mi Proyecto II

En la entrada anterior (Mi Proyecto I) me quedé en los primeros resultados obtenidos con células HaCaT, las cuales no llegaban a diferenciarse completamente.

Organotypics HaCaTs

Tras estos resultados, se optó por empezar experimentos con Keratinocitos primarios. Los primeros resultados no fueron nada alentadores: morían todas las células sembradas sobre el gel de colágeno. Se empezó a modificar la composición del medio de cultivo y tras varios intentos (muchos meses de trabajo) finalmente se dio con algo que funcionaba. Al ver el cultivo organotípico al microscopio se vio esto:

Organotypics HuKs II

Organotypics HuKs III

Continuar leyendo «Mi Proyecto II»

Mi proyecto I

La verdad es que pocas veces cuento aquí lo que hago en mi trabajo, pero debido a que los resultados que estoy obteniendo recientemente son muy visuales, han despertado el interés de varias personas y pensé que merecería la pena escribir un artículo sobre ello.

Mi grupo de investigación se centra en la psoriasis, una enfermedad bastante compleja cuyos mecanismos exactos son poco conocidos, con componentes autoinmunes e inflamatorios (más información en la página sobre la psoriasis en la wikipedia). Mi papel en el grupo es establecer un modelo de equivalente de piel organotípico. Dicho de otra forma, lo que pretendo hacer es coger fibroblastos humanos y keratinocitos y cultivarlos de tal forma que resulte algo parecido a la piel (de ahí lo de organotípico, como un órgano, en este caso, piel). Dicho modelo servirá para que otros miembros del grupo puedan diseñar experimentos para descubrir causas, tratamientos o posibles fármacos.

Debo decir que mi proyecto no es nada revolucionario; este modelo ya ha sido desarrollado por muchos otros grupos, pero en ciencia se trata de coger lo que han hecho otros y darle otra vuelta de tuerca. Y luego, como siempre digo, la ciencia es como la cocina: tener una buena receta no significa necesariamente saber hacer el pastel.

Continuar leyendo «Mi proyecto I»

La ciencia

Esto es más o menos lo que me ha estado manteniendo ocupado. Tan ocupado que no me he pasado demasiado por aquí en algún tiempo.

Inmunofluorescencia de Keratina-10 en piel humana

Esto es una muestra de piel humana mediante la que se ha hecho una Inmunohistoquímica (o más concretamente en este caso una Inmunofluorescencia). Un anticuerpo que reconoce exclusivamente la Keratina-10 (una de las muchas que forman la piel) se ha incubado con el corte de piel. Posteriormente se ha incubado con un segundo anticuerpo que reconoce el primero y que lleva unida una molécula fluorescente, en este caso Alexa Fluor 466, que emite luz verde al ser estimulada con una determinada longitud de onda. Para contraste los núcleos de las células han sido teñidos con DAPI, que emite luz azul.

He aprovechado que estoy preparando una presentación para mi curro del mundo real para contaros un poco más de lo que hago (y que tanto tiempo me lleva…). Os enseñaré más fotos en breve.

ACTUALIZACIÓN (8 Noviembre 2008): He publicado la primera parte del artículo donde explico de dónde vienen estas fotografías: Mi proyecto I.

La célula

Fotograma de la animación en la que se ve el Aparato de Golgi

Muchas personas que conozco, incluso biólogos, tienen serios problemas para imaginarse lo que pasa en una célula. Puedes estudiar los procesos aislados (y entenderlos) pero integrarlos todos en una visión tridimensional es otra cosa.

Por eso este video me ha parecido fantástico, símplemente genial. Se trata de una animación en 3D hecha por el grupo «BioVisions» de la Universidad de Harvard. Sublime.

(Via Boing Boing)

Diversión en infrarrojos

Hace tiempo, cuando me di de alta en jazztel, me regalaron una cámara digital malísima a la que no tenía pensado darle ninguna utilidad práctica. Entonces me acordé de varios artículos que había leído (como p. ej. Infra Red Webcam) y decidí lanzarme a fabricar mi propia cámara infrarroja.

El procedimiento puede ser bastante sencillo o complicado; todo depende del tipo de cámara de la que partas. Es posible que una cámara de una buena marca (una canon, p. ej.) sea mucho más reacia a dejarse abrir y toquetear. Además, qué sentido tendría destripar una cámara buena cuando puedes encontrar digitales por menos de 60€ o webcams por unos 15€?

En mi caso, la susodicha cámara (de la prestigiosísima marca española?!? «iTal», descripción de la cámara*), estaba pidiendo a gritos que alguien la abriera. La lente se encuentra en un tubo de plástico negro que está pegado sobre el fotodetector con pegamento caliente (de ese de pistola). El procedimiento consiste en despegar el tubo negro y quitar el filtro de IR que tiene en su parte inferior (la que pega al fotodetector); a continuación, puse en su lugar un filtro de visible (tres cuadraditos de negativo velado) y volví a montarla.

No es un trabajo muy profesional (me podría haber esmerado un poco, pero me perdió la emoción y además me costó una barbaridad encontrar negativo velado). El resultado lo podéis ver vosotros mismos:

Thumbnails de mi set en flickr

Podéis ver el set en mi página de flickr: IR fun. Si tenéis curiosidad de ver algo en concreto, pedídmelo e intentaré hacer la foto.

Cuando hablas de infrarrojos, la gente se imagina las termografías coloreadas que salen en las películas de espías americanas (que son en realidad medicioines de radiación infrarroja que luego se colorean en función de su magnitud). Por eso espero que no os defrauden estas fotos, que son verdaderas fotografías, i.e., el detector capta la luz (en este caso IR) que los objetos reflejan (aunque también mínimamente la que emiten).

*NOTA AL MARGEN: Los de iTal son un poco mentirosetes… A ver si pilláis porqué.

Verdadera pantalla!