Fibonacci y Da Vinci

Por fin me he puesto a leer “El código Da Vinci” de Dan Brown, tras muchos comentarios favorables y el inevitable morbillo tras lo picajosa que se ha puesto la iglesia.

Me ha sorprendido encontrarme en los primeros capítulos a una vieja conocida, la sucesión de Fibonacci:

1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, …

Esta sucesión y yo guardamos un extraño secreto: yo la inventé. No; no estoy loco y sí, ya sé que Fibonacci (o debería decir Leonardo de Pisa?) vivió en el siglo XIII.

No pretendo atribuirme la autoría. Digamos símplemente que llegamos al mismo destino cada uno por caminos diferentes. Es lo malo de vivir en el siglo XXI, que aunque descubras algo, alguien ya lo habrá descubierto antes.

No en serio. Creo que fue en 1º de BUP en clase de matemáticas, cuando Enrique nos propuso inventar una sucesión tras haberlas explicado muy por encima, y a mí se me ocurrió inventar la de Fibonacci. Conseguí sorprender a Enrique y a mí mismo.

Tengo pruebas de ello: mis apuntes. No puedo aportar una foto porque están en la casa de mis padres, pero los conseguiré. De ahora en adelante os agradecería que os refiráis a esta sucesión como “la sucesión de Fibonacci-Reven”. Gracias.

Cerebros electrónicos

[He enviado una copia de este post a BarraPunto]

Hoy en el diario “EL PAIS” aparece un artículo titulado “Así funciona la mente” en el que se exponen muy por encima las teorías de Jeff Hawkins (un ingeniero de Silicon Valley) acerca de cómo funciona exactamente el cerebro.

Yo soy biólogo y no me deja de resultar irónico que sea un informático el que haya dado este gran paso: una teoría que de alguna forma echa por tierra cosas que se daban por sabidas en neurología. Según Hawkins, la corteza no genera comportamientos sino que se encarga de hacer predicciones. Supongo que queda mucho por escribir en esta historia: los hallazgos de Hawkins son en gran medida teóricos. Más que descubrir algo concreto, Hawkins ha interpretado los datos existentes de una forma distinta (y muy creativa) y es la idea en sí la que puede posibilitar grandes avances en el campo.

En una entrevista, Hawkins admitió que ingenieros y científicos entendían mejor su teoría que los neurólogos. No me extraña. En biología no se imparte “Computación predictiva aplicada“.

Habrá que reciclarse (profesionalmente hablando).

En fin. Un buen día para la ciencia, no?

Filosofía Murphiana.

[Disclaimer: es viernes, y es la 01:33]

Algunas personas no se han planteado que nuestro sistema socio-económico tiene los días contados. Hay algunas pistas: crisis energética derivada del agotamiento de las reservas de petróleo, nuevas economías dormidas que amenazan con despertar (y no gratamente), inestabilidad política, …

Por supuesto que no será mañana, pero tampoco durará otros 2000 años a este paso. Hay personas que abogan por una evolución tranquila basada en la globalización no sólo de las mercancías, sino también de las culturas, de los recursos. Hay personas que creen que la técnica y la ciencia irán aportando pequeños cambios, pequeñas soluciones (energías renovables, p. ej.) y otros confían más en un cambio de valores o anticapitalismo: no todo es el dinero. Puede que los desarrolladores de programas de software libre sean representativos de esta última corriente.

Según estos últimos [o cómo yo particularmente interpreto lo que ellos abogan], el que tiene el conocimiento y los recursos necesarios como para ayudar a los demás, tiene una responsabilidad hacia ellos. Esto se podría aplicar a la medicina, la industria farmacéutica (piensan en los beneficios o en las personas a las que ayudarán?), al gremio de fontaneros… Hay otra forma de vivir. Cobrar un poco menos a cambio de un poco más de felicidad. Es como una especie de voluntariado universal.

La idea me entusiasma a mí también. Pero no creo en ella. No creeré en ella porque el hombre es mezquino y zopenco; no mientras se vea cada día como diversos colectivos sólo buscan lucrarse a expensas de un sistema que morirá por sus lucramientos. [ejemplos: patentes de software, sgae, sco, mr. arbusto, etc largo] Estos parásitos suponen desde el punto de vista biológico un hito increíble, porque en la vida de verdad, un parásito nunca pone en (serio) peligro a su hospedador hasta haber asegurado su supervivencia.

Yo sólo creo en revoluciones, en big-bangs, en extinciones masivas de dinosaurios… La historia y la ciencia me lo han enseñado.

Qué queréis, era un niño…

Sed buenos, porfavor.

Un mal dia para la ciencia

Hola.

No sé si todos vosotros conoceréis a Dexter, cuya frase favorita es “Hoy ha sido un buen dia para la ciencia” cuando descubre algo. En fin, por aquí llevamos una racha importante de malos dias para la ciencia, tantos que se podría acuñar la frase “Hoy ha sido un mal año para la ciencia”.

Y que conste que no hago balance de las contínuas meteduras de la NASA; sólo autocritico mi entorno.

En fin, espero que sea un buen dia para alguien ahí fuera.