Otra semana que pasa

Lo dicho. El tiempo vuela. No me he enterado qué ha pasado en el mundo esta semana. Nada de diversión.

Mi principal batalla ha sido de nuevo el servidor. Si alguien ha montado un RAID en Debian con una controladora SCSI Adaptec, que me diga como cojo… demonios lo ha hecho, por favor. NOTA: si no sabéis qué quiere decir esto no os preocupéis demasiado.

En otro orden de cosas, tras pasar por Google veo que hoy debe ser el anivesrario del nacimiento de Da Vinci. Curiosa la coincidencia con mi post anterior. Aquí tenéis el logo de Google de hoy:

Da Vinci Google logo. Copyright Google
©2005 Google

Estoy en el curro, matando las últimas horas de este viernes eterno. Que ganas tengo de llegar a casita…

El código Da Vinci

De nuevo se me ha ido una semana volando. En parte por lo de siempre: ordenador y curro y poca diversión. Pero esta vez hay otro culpable: por fin me he acabado “El código Da Vinci” (en poco más de una semana?). Si leyese siempre así, podría haber hecho lo de los 50 libros al año.

El libro en sí está muy bien. Sólo le he encontrado 2 pegas:

  • Dan Brown abusa un poco de los recuerdos de los personajes. Cuando cree necesario explicar algo, pero ese algo no encaja en el momento (o el contexto), a recordar! Así incontables veces. La recursión se hace más notoria cuando quiere dar suspense con algo que se recuerda por primera vez muy al principio del libro y que sólo se recuerda del todo cerca del final; algo siempre interrumpe al personaje o no se vé capaz de seguir recordando.
  • El final. Quizás el Sr. Brown haya optado por lo más realista o lo menos comprometido y es inevitable esa sensación de lo que podría haber sido si…

La historia merece la pena e incita a pensar en muchas cosas. Ese es el objetivo de un libro, no?

Fibonacci y Da Vinci

Por fin me he puesto a leer “El código Da Vinci” de Dan Brown, tras muchos comentarios favorables y el inevitable morbillo tras lo picajosa que se ha puesto la iglesia.

Me ha sorprendido encontrarme en los primeros capítulos a una vieja conocida, la sucesión de Fibonacci:

1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, …

Esta sucesión y yo guardamos un extraño secreto: yo la inventé. No; no estoy loco y sí, ya sé que Fibonacci (o debería decir Leonardo de Pisa?) vivió en el siglo XIII.

No pretendo atribuirme la autoría. Digamos símplemente que llegamos al mismo destino cada uno por caminos diferentes. Es lo malo de vivir en el siglo XXI, que aunque descubras algo, alguien ya lo habrá descubierto antes.

No en serio. Creo que fue en 1º de BUP en clase de matemáticas, cuando Enrique nos propuso inventar una sucesión tras haberlas explicado muy por encima, y a mí se me ocurrió inventar la de Fibonacci. Conseguí sorprender a Enrique y a mí mismo.

Tengo pruebas de ello: mis apuntes. No puedo aportar una foto porque están en la casa de mis padres, pero los conseguiré. De ahora en adelante os agradecería que os refiráis a esta sucesión como “la sucesión de Fibonacci-Reven”. Gracias.