
Fue el deseo expreso de Rodin que su “Pensador” fuera su epitafio y lápida. Poco antes de morir, comentó sobre el sentido de la obra:
La naturaleza me da mi modelo, la vida y el pensamiento; las fosas nasales respiran, el corazón late, los pulmones inspiran, el ser piensa y siente, tiene dolores y alegrías, ambiciones, pasiones y emociones. Éstos debo expresar. Lo que hace a mi Pensador pensar es que piensa no sólo con su cerebro, con su ceño fruncido, con sus fosas nasales distendidas y los labios apretados, sino también con cada músculo de sus brazos, su espalda y sus piernas, con su puño cerrado y sus dedos del pie encogidos.
Magistral. El maestro encontró las palabras que quizás ninguno de los que le queremos hubiéramos sido capaz de hilvanar.
El hallazgo se lo debo a Ame. Gracias.
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02 marzo 2011 | 10:02
[...] Reven le encantó y se me adelantó a contar la historia en su blog. Leedlo, es realmente bonito. Habla del funeral, de “El Pensador” y de lo que el [...]